El origen de la 'Madre Musical de Julián' se remonta a finales del siglo XVIII, cuando la música de salón comenzó a adoptar una estética más sentimental y familiar. En aquella época, las figuras maternas eran celebradas por su capacidad de transmitir valores y tradiciones a través de la melodía. Este contexto sentó las bases para la posterior identificación de la madre de Julián como una influencia musical esencial.
Durante la primera mitad del siglo XIX, el compositor Julián (cuyo apellido varía según las fuentes) empezó a incorporar elementos que, según historiadores, reflejaban la voz de su madre en sus obras. No obstante, las crónicas de la época son escasas, y la mayoría de las evidencias provienen de cartas familiares y notas manuscritas. A pesar de la falta de documentación exhaustiva, su legado ha sido objeto de análisis en estudios de género musical.